martes, 19 de febrero de 2008

-.Azul.-

mis manos crecían con música
detrás de las flores

pero ahora
por qué te busco noche,
por qué duermo en tus muertos.

-.La caída.-




Música jamas oída,

amada en antiguas fiestas.
¿Ya nunca volveré a abrazar
al q vendrá después del final?

Pero esta inocente necesidad de viajar
entre plegarias y aullidos.
Yo no sé. No sé sino del rostro
de cien ojos de piedra
q llora junto al silencio
y q me espera.

Jardín recorrido en lágrimas,
habitantes q besé
cuando mi muerte aún no había nacido.
En el viento sagrado
tejía mi destino.